Abril 26, 2004

Taxi Driver: ¿Estas hablando conmigo?

Vuelven las citas cinéfilas, aunque esta, más que una cita, es una escena. Algo que todo el que haya visto esta película ha hecho alguna vez mirando a un espejo.

¿Estas hablando conmigo?

Me Refiero, a la tremenda escena de Taxi Driver en la que Travis Bickle (Robert deNiro) esta mirándose en un espejo, mientras dice:
".... ¿Me hablas a mi?, ¿me estas hablando a mi?, ¿estas hablando conmigo?, aquí no hay nadie más, así que tiene que ser a mi. ¿Pero quien te has creído?..."
Todo esto mientras se hace el chulito y saca su arma apuntando al espejo, ensayando frases para una hipotética cruzada contra el mal.

Esta escena ocurre ya en pleno descenso a los infiernos del protagonista, un veterano de Vietnam, que no puede dormir, así que trabaja con un taxi por la noche en Nueva York. Un marginado en una sociedad que le ha rechazado (como le rechaza la única chica que conoce, por llevarla a un cine porno, ya que es el único cine que conoce, el único que abre de noche), que esta aborrecido del mundo en el que vive (lleno de putas, camellos, drogadictos, chulos, matones...), y anhela una "lluvia purificadora" que limpie toda la "basura" de las calles.
Compra armas, y se entrena ya que considera que se esta oxidando de tanto tiempo estas sentado y de alimentarse de comida industrial, a partir de ahora solo ejercicio y alimentos puros. Tiene que acabar con la maldad del mundo, es necesario limpiar las calles.

Dirigida por Martin Scorsese, con un Robert deNiro genial en el papel de Travis, con Harvey Keitel en el papel de chulo, y una jovencísima Jodie Foster (de 13 años) haciendo de niña prostituta, esta película es ya un clásico incomparable del cine.

Es una de esas películas que te deja marcado. Hubiera sido muy fácil poner a Travis como un desequilibrado ser lleno de odio, pero no, en la película realmente te metes en la mente del taxista, llegando a comprenderle.
Transmite una sensación de soledad, de vacío, de incomprensión, de aislamiento, el sentirse un perdedor y sobre todo esa sensación de asco (metafórico) hacia nuestra vida y hacia el resto de personas que posiblemente todos hemos experimentado en algún momento de nuestra vida (en mayor o menos medida), en este caso convertida en enfermedad obsesiva que se manifiesta con un tremendo odio.

Posted by Ferny at Abril 26, 2004 05:14 PM