Pit y Ruth eran dos chicos normales de una cuidad normal.
Los dos no se conocían realmente, eran dos meteoritos vagando por el espacio sin un rumbo predefinido. Ellos (ambos) no sabían que en una de las opciones que el condicionamiento fractal les brindaba estaba la de conocerse.
Pit entro en un bar a tomar una cerveza mientras esperaba a sus desdibujados amigos. Ese bar era la ostia, un autentico tugurio, pequeño e intimo. Hablaba con el camarero y el camarero hablaba con él.
Ruth entró en un bar en el que había quedado con un conocido para que le prestase un desestabilizador de materia fibrosonico regulable y con garantía de dos años...bueno puede que fuera otra cosa, no me acuerdo muy bien. Ese bar no le gustaba, era pequeño y todo el mundo veía a todo el mundo, no había anonimato ni intimidad. El camarero le dijo algo, pero realmente a ella no le importaba, solo mantendría con el una breve relación comercial, no hacia falta que le contase su vida.
Ruth echo un breve vistazo al bar y vio a Pit al fondo. No le llamó mucho la atención, pero tenia algo perturbador que le hacia interesante y misterioso. Cierto aire de antihéroe, de pobre diablo, de rebelde sin causa.
Pit vio a Ruth cuando entraba al bar. Al principio no le presto atención, pero tenia algo que le hacia no apartar la vista de ella. El encanto de la imperfección, una leve melancolía que la rodeaba y acrecentada por la languidez y delicadeza de sus movimientos.
Ambos se miraban furtivamente por el rabillo del ojo, apartando la mirada para no ser descubiertos, disimulando al serlo. Esto producía en ellos cierta excitación, la excitación del misterio.
Pit pensaba que seguro que no le miraba a él, que solo miraba a diferentes partes y a él le parecía lo contrario por cierta tendencia paranoide. Ruth pensaba que no le podía estar mirando expresamente a ella, todo era una alucinación egocéntrica.
Ruth se imaginaba besando a Pit, los dos solos en una playa, haciendo el amor. Pit se la imaginaba desnuda ante si, tocando sus pechos y fornicando en una habitación desordenada.
Pit se imaginaba hablando con ella y besarla, hacerla reír y reírse con ella. Ruth se imaginaba a Pit hablando con ella y besándola, y riéndose con el. Ambos tenían esa cara de bobos que se le pone a todo el que fantasea platónicamente con el amor.
Pit miro a Ruth, Ruth le sonrió un poco avergonzada, Pit esbozo una breve sonrisa. Ambos bebieron un trago de su cerveza. A Ruth el corazón le iba a mil por hora tamborileando su caja torácica mientras que a Pit se le secaba la garganta y los nervios le provocaban un pequeño temblor en sus manos.
Pit pensó que tenia que decirle algo a Ruth, pero no se atrevía a hacerlo, tenia miedo al fracaso, esas cosas nunca se le dieron muy bien, y menos sin estar como una cuba. Ruth tenía miedo de que no le gustase realmente a Pit y quedase como una estúpida, además que el tío ese era un completo desconocido.
Ruth sintió que tenia que mirarse en un espejo y tranquilizarse, además el baño cerca de donde estaba Pit, así podría decirle algo. Pit sintió que tenia que hacer algo, se podría levantar al baño y luego iría a hablar con ella. Ambos se levantaron para ir al baño. Ambos baños también estaban ocupados. Ambos estaban frente a la puerta de unos baños.
Pit dijo con voz temblorosa:
-Hola, ¿vienes mucho por aquí?- y pensó que era lo mas estúpido que podía haber dicho.
Ruth respondió:
-No la verdad, es la primera vez que vengo, quede aquí con un conocido para que me de una cosa.
-Pues tu cara me suena, no se.- (dios, que estúpido soy, como le digo eso)
-¿Como te llamas?-(igual he sido un poco precipitada)
-Todos me llaman Pit... ¿y tu?
-Ruth...encantada
Se dieron dos besos, anhelando los dos que ese momento se alargase. En ese momento la puerta del baño de mujeres se abrió y Ruth dijo:
-Bueno...eh...voy a entrar
-Claro, a ver si acaba este.
Cuando salieron ambos del baño, el conocido de Ruth había llegado y poco después los amigos de Pit entraban por la puerta.
Ruth se fue del bar mirando hacia Pit con cara de pena y Pit vio como se alejaba Ruth lentamente mirándola, sin poder oír lo que le decían sus amigos.
Ruth se lamento de no haber hablado mas con él después de salir del baño y no haberle dicho adiós. Pit se lamento de no haber ido a hablar con ella antes y de no haberse enterado de más cosas sobre ella.
Ambos siguieron con sus cosas y no se volvieron a encontrar.Una vez Ruth paso por el bar a ver si por un casual estaba Pit. Pit fue al bar una hora después de que se fuera Ruth.
Ambos se olvidaron poco después.