Ayer, a altas horas de la madrugada, 6 sujetos comenzamos a realizar un curioso experimento sociológico.
Descripción del experimento:
Me propongo comprobar cual es el criterio que se aplica para impedirme el paso a cualquier discoteca/pub en la cuidad de León.
Descripción generalizada de sujetos:
3 se corresponden al modelo de vestir estándar de heavy
4 con el pelo largo
4 con perilla/barba
3 zapatillas y 3 con botas
Ninguno con chándal
1 camisa, 2 camisetas negras "heavys", 2 camisetas negras no deportivas,
Primer sitio. El...uhmm...bueno, el antiguo XL.
Se nos impide la entrada. Pidiendo educadamente algún motivo se nos dice que no podemos entrar porque llevamos zapatillas. Le decimos que dentro hay gente con zapatillas Puma, a lo que responde que esas si valen, porque son "elegantes". Yo le digo que mis zapatillas Etnies negras son tan caras y elegantes como sus Puma. La respuesta es una evasiva, la culpa es de su jefe, él es un mandao (tiene toda la razón en eso), pero él es quien interpreta el protocolo que recibe de su jefe y aplica el filtro como buenamente cree. Una frase que me gusto mucho: para mi el malo es el que da problemas dentro. Yo no podré darlos (desde luego no es esa mi intención) ya que se me impide la entrada por alguna extraña razón. Bueno, es igual, vamos al siguiente sitio.
Segundo sitio: Pub la Estación.
No tenemos ningún problema para entrar, pero ya dentro podemos comprobar como apenas hay gente. Seria injusto decir que nos dejaron entrar solo porque no había gente y el negocio es el negocio, pero también es una posibilidad.
Estamos un breve espacio de tiempo, y salimos en busca del siguiente sitio.
Tercer sitio: Pub Molly Malone.
Entramos, no sin cierta reticencia de los porteros, pero sin ningún problema.
Ya dentro decidimos aplicar una segunda parte del experimento, aunque esta parte realmente no explica nada, ya que lo principal es que se me permita la entrada. La segunda parte: tras pedir una copa y consumir en el local (por cierto, de precio prohibitivo) nos dirigimos al pinchadiscos para hacer una petición musical de acuerdo a nuestros gustos, pero sin abusar. HIM, Mago de Oz o Scorpions. Nos dice que no va a poner nada de eso, lo cual puede ser comprensible, pero a su vez también comprobamos como tiene toda esa música allí, solo que al parecer no era buen momento. Amablemente mantenemos una breve charla con él, en la que nos dice que igual nos hemos equivocado de bar.
Le explico que mi intención no era otra que la de comprobar si puedo elegir a que bares ir libremente o no. Nos despedimos de él cortésmente y damos por finalizado nuestro experimento por hoy, ya que muchos bares estaban cerrando debido al horario de cierre impuesto en León.
Bueno el balance del primer día no esta mal. No nos metimos totalmente en harina, ya que más o menos eran objetivos fáciles. Otro día nos impondremos metas mayores y más difíciles.
Las conclusiones las sacaré cuando de por concluido este humilde experimento.