Algún día, cuando nos miremos en el espejo, veremos a alguien que tiene miedo al futuro, y que paso de mirar por donde pisa, solo preocupado por el siguiente paso, a mirar al horizonte, intentando ver lo lejos que esta el final.
Entonces contaremos el tiempo como una cuenta atrás hacia el fin, en vez de sumando como ahora.
Veremos a alguien que desconoce y recela de los adelantos que no comprende, alguien que vive muy atareado como para vivir.
Nos plantearemos que algunas cosas es la ultima vez que las vamos a hacer, la ultima vez que veremos un lugar o a alguien.
Eso nos terminara pasando a todos, pero mientras tanto, en nuestra ingenua y sórdida juventud, vivimos el sueño de los ángeles, nos creemos indestructibles y nos seduce la autodestrucción.
No nos importa maltratar nuestra existencia y correr desnudos por los rosales, nuestra coraza de acero y piel no presenta fisuras para que el alma se pueda escapar.
No vemos nuestros límites, y tenemos mas ilusiones que recuerdos. Los mártires siempre son jóvenes.
Gradualmente nos introducimos a velocidad de vertigo en una espiral que no lleva a ningun sitio, y nuestras ilusiones y sueños se esfuman y dispersan como la pintura del casco de un barco, desconchándose a golpes de mar.
Cuando el paso del tiempo roa nuestra alma, y empecemos a atisbar la luz al final del túnel, nos preguntaremos ¿qué paso?, ¿cuándo entramos en el túnel? ¿Tan fugaz ha sido el viaje? ¿No podemos comprar un ticket para dar otra vuelta en la noria?
Y no solo eso, también nos preguntaremos si mereció la pena que existiésemos, si realmente hicimos algo provechoso, si después de nuestro ultimo y sordo estertor estaremos satisfechos de nuestra vida.
Puede ser extraño que me este planteando que en un futuro me plantee estas preguntas. Ahora vivo el tiempo de beber vino tinto, hacer el amor con bellas mujeres y comer de la fruta prohibida.
Todo tiene su explicación, esta tarde estuve viendo Las invasiones bárbaras y la historia de un intelectual y libertino cincuentón con cáncer terminal, y lo que pasa por su cabeza, me hizo pensar en todo esto.