Operación salida.
Salgo de Castellón mucho mas temprano de lo que a mi me gustaría.
Marroquíes de toda Europa regresan a África en los dromedarios motorizados con tremendas jorobas, también catalanes viajando al sur
En mi disc-man suena NOFX, es curioso, esa es mi canción del verano, en verano redescubro el punk cada año, pero apenas lo puedo escuchar, el aire entra con violencia por las ventanillas y el ruido lo inunda sutilmente todo, casi imperceptible ruido.
Retenciones cerca de Valencia, un coche chocó con algo.
Carteles de "50 muertos el año pasado" y de "la velocidad puede matar"...en la mente de un pesimista ya me imaginaba la tragedia, con esos carteles de "Certain death" como en los caballeros de la mesa cuadrada, no es difícil dejar volar la imaginación.
Pasado Valencia los magrebís y los catalanes se tornan madrileños, regresando de sus vacaciones. Me duermo y en la mitad de Cuenca me vuelvo a despertar.
Otra nueva retención.
Aun con los ojos semicerrados oigo un frenazo y mi madre empieza a gritar.
Ahora describo lo que vi en torno a 2 segundos...como a cámara lenta.
Miro hacia atrás y veo como un BMW que estaba justo detrás nuestro intenta meterse entre nosotros y el coche de al lado, el coche rojo de al lado suyo intenta hacer algo parecido, pero por detrás, un coche verde que venia demasiado rápido para poder frenar, embiste al BMW por detrás. Saltan los airbag (por doquier) mientras el BMW de un gris metalizado golpea por detras al coche rojo que intento también apartarse. El BMW, en su inercia, golpea ya sin fuerza a la parte trasera de nuestro coche, pero el coche rojo, que estaba a nuestra altura ya había golpeado lateralmente al peugeot que tenía delante, abollando completamente su puerta trasera.
Acaba el instante...vuelvo a mirar atrás y veo como del BMW, que había recibido todos los impactos, sale liquido del motor.
Huele como cuando se enciendo un fósforo, o como ese extraño olor de cuando te "lijan" una muela para ponerte un empaste.
Mi madre esta a punto del llanto, y mi padre sale a mirar si hay heridos...yo observo fascinado esa orgía de destrucción, aun sin saber si era un sueño o era real.
En el coche rojo, una mujer apoya su cabeza contra el volante, mientras se duele del cuello, pero mira con los ojos de una estatua de cera, el susto la dejo petrificada.
En el BMW que recibió el impacto de lleno (viva la ingeniería alemana) hay tres personas, un matrimonio y atrás su hija, de unos 20 años. La mujer sale del coche y corre hacia la cuneta a vomitar mientras llora, tiene una crisis de ansiedad, su hija sale detrás a consolarla, mientras su marido respira profundamente dentro. En este instante, y viendo que mi madre estaba a punto de ir a acompañar a la mujer del BMW en sus lloros, decido no salir de coche...pero era superior a mi, tenia que ver que había pasado, por lo que no tarde mucho de desdecirme y salir del coche.
En el peugeot había un matrimonio mayor, que se encontraba bien también, ahora solo faltaba el piloto suicida que había montado todo.
Era un coche verde pequeño, un peugeot creo. En su interior un matrimonio de unos 60 años y atrás maletas y lo que debía de ser un familiar. No había muertos, ni heridas graves a simple vista.
En pocos instantes llegan al lugar la guardia civil de tráfico, los bomberos, una UVI-móvil y una grúa.
Con la ayuda de la grúa, abre un hueco por el que reanudar el tráfico. Yo estaba ensimismado con todo lo que allí ocurría, pero detrás habría una retención de varios kilómetros.
Los guardias civiles se afanan por hacer que fluya el tráfico mientras ponían collarines a los ocupantes del coche verde, que aun seguían en el interior.
A mi lado, la mujer del BMW bebe agua con manos temblorosas y por el carril en el que varios guardias civiles apremiaban a los conductores para que fluyera el tráfico en esa arteria, algunos conductores pasaban lentamente, mirando, buscando una imagen que no querían ver, alimentados por el morbo, mientras unos de los guardias le gritaba:
-¡Vamos! ¿Se va a parar a ayudar o qué?
El guardia que está haciendo el atestado y ya que podíamos circular, nos manda ir a un área de servicio próxima al lugar a nosotros y al peugeot del matrimonio de jubilados.
Luego allí traen al resto de implicados. Varios collarines y algún rasguño, pero poco más. Hacen fotos y toman declaración. Allí explico al agente mediante un dibujo la secuencia de choques tal y como la vi, ya que al parecer era el único que estaba mirando.
Alguien que estaba en la retención detrás de nosotros reclamaba a los bomberos que le había roto un retrovisor al pasar hacia el accidente.
Nos dice que si podemos circular, que podemos continuar y nos vamos.
Lo que ocurrió después ya no tiene ninguna importancia, más camino, alguna retención más y llegada sanos y salvos a casa de mis abuelos.
Realmente, yo quede impresionado con esa demostración de caos y destrucción. No se si seré como los uno de los enfermos personajes de Crash (sí...de Cronenberg... ¿o conocéis otra película que vaya sobre accidentes de trafico?) o será que tengo una frialdad tremenda o la campaña de la DGT con sangre y muerte me ha insensibilizado, pero no estaba nervioso ni nada...mucha adrenalina eso sí, pero nada más. Por suerte no hubo muertes ni heridos de gravedad, lo que ayudó a esa frialdad analítica y aséptica mía en aquel momento (si hubiera habido, seguramente me habría invadido algún tipo de desasosiego y algo de ansiedad).
Si algo he aprendido, es que merece la pena tener un coche seguro y caro (cambiad BMW por...Renault o SEAT mismo y en esta historia habría 2 muertos y un herido grave) y también que cuando dicen lo de la operación salida, realmente funciona, porque en menos de 5 minutos ya estaba todo montado.
Una experiencia, desde luego. La vida no esta en nuestras manos, sino el las de cualquier irresponsable a nuestro alrededor.