Septiembre 19, 2004

Viaje a traves de la oscuridad

Despierto y me encuentro en la más feroz pesadilla, un estrepitoso silencio me envuelve y la negra espesura me aprieta y ahoga con un movimiento pulsátil y orgánico. Aquí comienza mi viaje a través de la oscuridad.

Completamente ciego, sin tacto, ni olfato, con un exasperante, repetitivo y opresivo zumbido que me provoca una asfixiante ansiedad, necesito arrancarme la piel, que mis músculos estallen de tensión y mi corazón destroce a golpes las costillas que lo rodean. Johny no coge su fusil, le paraliza el leve seco y frío aliento de la oscuridad.
Mis extremidades están agarrotadas y mi cabeza parece atravesada por mil agujas el rojo, el dolor me atormenta a través de la oscuridad.

No sé porqué estoy aquí, no sé porqué me siento así, no sé el motivo de tanta confusión, no se si veré el final de tanta desazón. Me falta el aire y no encuentro la salida del laberinto, corro a ciegas, me corto con cien cuchillas y mil espinas de negras rosas rojas. Corro sin poder moverme en mi viaje a través de la oscuridad.

Peces trompeta, venenosas frutas viole(n)tas y carne congelada colgada de un gancho, jarrones de porcelana llenos de ácidos estomacales y cajas de zapatos rellenas de coral. Imágenes emitidas a través de mis retinas, imágenes que nunca más podré olvidar. En un restaurante francés, un gusano gigantesco degusta ostras y caviar, mientras en el rio sagrado flotan miles de cadáveres sin aprovechar. Continuo, perplejo, mi viaje a través de la oscuridad.

Pensamientos vanos y risas fingidas, mantis religiosas ciegas y locas marcando su territorio en la gran cuidad. Ojos cerrados de par en par, la ciega justicia esta siendo violada por un pulpo, mientras el juez cangrejo observa babeando con una mascara de gas. Meses o segundos, todo da igual, no entiendo nada de mi viaje a través de la oscuridad.

Letras en un idioma que ningún hombre osaría nunca a inventar, abrigos de luna para los que buscan en la nieve la puerta del país de nunca jamás, las tinieblas de terciopelo que ellos temen, los ojos de la muerte y del fondo del mar, los ojos del espectador mirando lascivamente mi final, la luz roja en sus ojos marcianos de finlandés, los ojos del tigre preparados para atacar. Sueños vacíos llenos de nada, llenos de miradas a través de la oscuridad.

La senda de los caídos sigo sin pensar, la senda de los que nunca pensaron como iban a acabar. Norte o sur son variables en la senda de la oscuridad. No me adviertas de los peligros, no los podré afrontar, no me digas que soy un terco, recuerda que estoy en mi viaje a través de la oscuridad.

Vibra el infinito del que camina en el aire y se apoya en la oscuridad. El llanto de un niño entre las voces de mil personas, el sonido que solo es capaz de escuchar el sordo, y el que el ciego es capaz de soñar, cantos de sirenas ninfómanas jadeando sin pavores en la oscuridad. No oigo vuestras voces, no os canséis llamándome, este es mi viaje a través de la oscuridad.

Truenos, metal, luces que se apagan y más tarde por fin la oscuridad. Fuego, hielo, tinta china...me deslumbra la oscuridad. El infinito negro, el todo, tus miedos, tus anhelos, tus pasiones, tus desdichas, allí están, ocultos en la oscuridad

No hay luz, no hay túnel, solo mis recuerdos, cuerdas rotas, yo y la oscuridad.

Posted by Ferny at Septiembre 19, 2004 11:42 PM